Enrique tiene 8 años, lo tuve a los 24. Nació despúes de 2 años de casada, ya que al acabar mi carrera me casé de inmediato con Carlos. Estudié psicología pues aquí en Mérida era lo mas “humanizante” que había para estudiar. Siempre soñé con ser pintora o cantante o músico, pero no había nada de eso aquí hace 15 años, además que mi papá no me hubiera dejado, ya que el quería que yo fuera arquitecto como su hermano rico pero no quise, asi que me fui de cualquier manera por otro lado, aunque escogí una carrera que me ayudara a entender un poco más a mi padre y su familia loca. Solo la estudié, pero jamás la ejercí y mucho menos pude entender a mi familia.
Andrés tiene 6 y la nena apenas tiene un añito. Andrés es igual a Carlos, y Sofía es igual a su abuela, tiene los ojos verdes aceituna como ella. Mi mamá. Hace mucho que no la veo, ya que se separó de mi padre hace 3 años, después de muchos años de soportarlo. Ahora se fue a Cancun, con una tía que vive allá que quedó viuda y le dijo que se fuera con ella. Hizo bien al irse, la verdad aguantó muchisimo a mi padre. La extraño, pero lo mejor es haberse ido.
Mi padre. Está loco, pero ha estado ahí siempre de una u otra manera. Todos sabemos que le ponía el cuerno a mi madre, pero nadie decía nada. Una vez mi hermana lo vio con otra, pero jamás dijo nada, solo a mi y no supimos que decir. No dijimos nada, pues todo mundo sabía, y no era por nosotras que lo iban a confirmar. El es un eterno soñador, todos le creemos mientras el nos dé dinero y el sigue dándonos lana mientras los demás alimentemos sus fantasías.
Los niños me absorben todo el día, sobre todo la bebé que apenas está aprendiendo a caminar. Los amo con toda mi alma, pero hay veces que me pregunto que sería de mi si no estuviera casada, si no tuviera esta familia y si ejerciera mi carrera, pues jamás lo he hecho. Hay veces que creo que Carlos me engaña, pero me tiene tan bien, la casa es tan linda, los niños lo adoran, y nunca he trabajado, que creo es mejor seguir con el. Hay veces que no lo aguanto, pero creo sería mas dificil vivir sin el que como estoy ahora. En el fondo, creo mi papá me acostumbró a esta vida cómoda sustentanda en la mentira. Pero no conozco otra realidad.
A veces me pregunto cómo sería mi vida ahora si mi mamá hubiera dejado a mi padre cuando ella se dio cuenta que ya no se amaban, que su vida era una farsa, que su relación no los llevaba a ningun lado y que ella era infeliz. Que hubiera pasado si nos hubieramos ido de aquí cuando yo era niña, tal vez a México, tal vez con mis abuelos… hubiera estudiado otra cosa? Me hubiera casado? Seria madre? Habría viajado? Dónde?
No lo sé.
Y esa Mabel que se fue a México a los 9 años cuando su madre decidió dejar ese cuento tampoco sabe qué sería de ella si se hubieran quedado.
Ésto lo escribí estando en Mérida, y no sabia si publicarlo... ahora lo acabo de leer y no lo recordaba... y tampoco recuerdo esta otra vida que quizá hubiera tenido.